Nostalgia de Burkina Faso

Hemos vuelto hace tres semanas de Burkina. Al principio nos sentimos extraterrestres en nuestra tierra, desconcertados por el silencio en la calle, la intensidad de la iluminación artificial, los carteles publicitarios, los precios disparatados, las prisas de la gente. Los primeros días seguimos saludando a personas desconocidas, como hacíamos allí, pero la falta de respuesta cortó rápidamente esta costumbre.

La experiencia en África nos ha dado la conciencia de que nuestras calles están desiertas de alegría, que la gente camina absorta en sus pensamientos y apenas se mira, que no hay niños riendo ni jugando, y los que hay reaccionan asustados si un extraño intenta acercarse.

Nosotros, extranjeros en los dos mundos, añoramos el calor y la alegría que nos rodeaba en Burkina Faso, y al mismo tiempo valoramos la calidad de vida que disfrutamos en Europa, las calles limpias, los taxis que no dan grima, los parques, la conexión a Internet decente, el clima agradable, comer sin preocuparnos de tragar un parásito que nos amargue la semana, tener cerca a nuestros amigos y nuestra familia, ver a los niños sanos y bien alimentados,…

Y cada mañana damos las gracias por haber nacido en este lado del mundo. Pero algunas veces echamos de menos el otro lado. Una parte nuestra no volvió de Burkina.

De vez en cuando revisamos las fotografías del proyecto y es como volver a África. Por eso colgamos algunas, para que podáis acompañarnos…

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Nuestro apoyo al pueblo de Burkina Faso

Una semana después de volver a España, nos enteramos con incredulidad de que los militares han vuelto a tomar el poder en Burkina Faso. Cuando nos fuimos, el país parecía muy tranquilo, y había elecciones previstas en menos de 1 mes. Parece increíble que esto haya sucedido…

Os contamos qué ha pasado: en octubre de 2014, tras 27 años de dictadura de Blaise Compaore, la población, harta de tanto abuso, asaltó el parlamento nacional que iba a votar una nueva reelección del dictador y forzó su salida del país y el fin de su gobierno. A eso se le ha llamado la revolucion de octubre. En contraste con otros tantos países africanos que tras los golpes de estado se desangran en interminables guerras civiles, en Burkina comenzó una etapa de transición democratica que debía concluir en menos de 1 año, el 11 de octubre de 2015, fecha en la que estaban previstas elecciones presidenciales y legislativas. Fue nombrado presidente de transición Michel Kafondo, político de confianza del pueblo burkinés.

Durante la transición, el gobierno interino tomó medidas discutibles democráticamente, pero entendibles en ese contexto, como la suspensión del partido del ex-dictador (CDP), la eliminación de varias candidaturas electorales próximas a su entorno, y el desmantelamiento de la RSP (cuerpo de guardia presidencial), que había cometido múltiples crímenes en los años de gobierno dictatorial. Todo parecía ir por el buen camino, pero el jueves 16 de septiembre de 2015, miembros del RSP armados irrumpieron en la reunión del Consejo de Ministros y detuvieron al Presidente y varios ministros de la Transición.

A partir de este momento las noticias han ido llegando con cuentagotas y en versiones contradictorias. Parece que, tras dos días de enfrentamientos callejeros entre el RSP y la población en Ouagadougou, capital del país, que resultaron en varios muertos y heridos, se extendieron por todo el país grandes protestas populares contra el ataque a la democracia recién nacida. La comunidad internacional condenó el golpe de estado y envió negociadores para intentar dar una solución diplomática al conflicto. Lo único que se sabe a ciencia cierta es que mientras los políticos debaten, los burkineses continuan saliendo a la calle masivamente porque no aceptan que se negocie con aquéllos que sometieron al pueblo durante tantos años. Y es que un pueblo que no tiene nada que perder, sin trabajo y sin futuro, lucha con la fuerza de la desesperación.

Desde Socialclown enviamos todo nuestro cariño y apoyo a la poblacion burkinesa, y compartimos su historia en nuestro blog, para que sepáis que Burkina Faso, el país de los hombres íntegros, ya no es ese pueblo ignorante al que sus dirigentes podían manejar como títeres, sino que tiene formación e información, sabe lo que quiere (y sobre todo lo que no quiere) y se organiza para luchar por ello con determinación.

Como dice en su bandera, Burkina Faso, unité, progrés, justice. Ojalá sus dirigentes escuchen al pueblo y este lema se haga realidad.

Si queréis seguir informados:

lefaso.net

Le Balai Citoyen

Radio Omega Fm

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